Fabulous!

Fabulous!
Mostrando entradas con la etiqueta 60s. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 60s. Mostrar todas las entradas

domingo, 5 de marzo de 2017

BLAXPLOITATION

El carácter de explotación del cine ha existido desde sus mismos orígenes. Siempre buscando un público ansioso de ver un determinado tipo de contenidos o de repetición de las pautas exitosas de otros filmes o productos culturales.

En el caso concreto que hoy nos ocupa, además, esa explotación estaba dirigida a un sector concreto del público: las audiencias de color, que, cada vez más, estaban convirtiéndose en un público que demandaba unos contenidos específicos con tramas y personajes que fueran representativos y carismáticos para ellos.

Si bien, la Blaxploitation ya existió desde muy temprano (a este respecto, es genial el artículo escrito por Javier G. Romero en el número 1 de su excelente publicación Cine-Bis -sin ninguna duda, es lo mejor que hoy se publica sobre cine en nuestro país), cobrará una mayor importancia a finales de los años '60, consolidándose en los '70. Son los años del Black power, que los movimientos de protesta masivos por los derechos civiles extendieron por ese gran país que es Estados Unidos. James Brown cantaba "Say it loud! I'm black and I'm proud!".


La población afroamericana deseaba ver en pantalla grande a tipos que fueran como ellos, que vivieran en sus barrios, que lucharan contra la injusticia de la discriminación racial. Publicaciones como Ebony (no olvidemos que era la lectura de noche del detective John Shaft), el equivalente a Playboy, se editaron entonces con mucho éxito.


Si en la época triunfaban las películas de policías y detectives, el cine de terror, la ciencia-ficción, el western... las películas de Blaxploitation adaptaban esos géneros para el espectador de color. Es así como se llenaron las carteleras de títulos, como mínimo, llamativos. Pero, de entre todos ellos, destacaron varias películas o personajes que brillaron con luz propia. Vamos a por ellos.


  1. Shaft: el detective John Shaft, creado por el escritor Ernest Tidyman, es, sin ninguna duda, uno de los personajes más destacados del fenómeno Blaxploitation. Enfundado en su chaqueta de cuero, se dedica a investigar los bajos fondos para resolver casos con una chulería sin igual. Interpretado por Richard Roundtree, Shaft sería el protagonista de una trilogía de películas desigual: Las noches rojas de Harlem (Shaft), Shaft vuelve a Harlem (Shaft's big score) y Shaft en África. Las 2 primeras fueron dirigidas por Gordon Parks y la última por John Guillermin (director blanco, lo que acredita el enorme éxito de este personaje y que atrajo el deseo de los grandes estudios). En el año 2000, Shaft fue objeto de un remake o reboot encarnado por Samuel L. Jackson (¡cómo no!) en el que Roundtree tiene un papel secundario como tío del protagonista.
  2. Cleopatra Jones: Tamara Dobson da vida a esta agente especial encubierta del gobierno que tiene una clase sin igual. Protagonizó 2 películas de acción bien resueltas: Cleopatra Jones y Cleopatra Jones y el casino de oro. 
  3. Blacula: en Blacula y en Scream, Blacula scream! vemos la interpretación de un personaje clásico del terror como es Drácula, adaptado para el público de color. Interpretado por un actor clásico como William Marshall, dotó de un aura de seriedad al personaje que lo hizo muy carismático para todos los aficionados. Un Drácula urbano y funky. Sin duda alguna, una aproximación al personaje novedosa, fresca y bien hecha.
  4. Pam Grier: ciertamente, se trata de la actriz más reconocible del fenómeno Blaxploitation. Sus películas Coffy y Foxy brown resultan buenos ejemplos del mismo. Su carrera continuó más allá de la moda del Blaxploitation, y fue rescatada por Tim Burton (en Mars attacks!) y por Quentin Tarantino (en Jackie Brown -de hecho, el título hace referencia a uno de sus papeles más destacados).
  5. Fred Williamson: el actor, anteriormente jugador de fútbol americano, conocido como "The hammer" desarrolló una carrera interpretativa en la que se convirtió en un icono del Blaxploitation con personajes inolvidables como el que hacía en Black ceasar o The godfather of Harlem, película dirigida por el blanco Larry Cohen y que es un pequeño clásico con una banda sonora increíble firmada por el mismísimo James Brown. Una de las grandes películas negras.
  6. Superfly: el macarra camello interpretado por Ron O'Neal (también se encargó de dirigir la segunda parte) con un carisma increíble supone otro de los momentos destacados del Blaxploitation. Su primera película, con esa inolvidable banda sonora de Curtis Mayfield, logró desatar la polémica en la población de color por la glorificación de un personaje de esa dudosa moralidad. Por eso, en la secuela, acabó ajusticiado.
Este fenómeno renació fugazmente en los años '90 y en los primeros años de los 2000 con títulos como New Jack city, American gangster, Do the right thing (esta última es anterior, de finales de los '80) entre otros. Fue una moda efímera y dispersa en el tiempo pero que sirvió para que tipos como Ice T o Ice Cube iniciaran carreras en el cine.

De lo que no hay duda, es de la Blaxploitation original dejó personajes y películas memorables. Serán mejores o peores, pero siempre productos de una época y un momento muy concretos con unas características particulares. Cómo olvidar engendros como Blackenstein, Abby, The thing with two heads y tantas otras películas que nos han hecho pasar tantos buenos ratos.



domingo, 5 de febrero de 2017

Claves para identificar el Cine Negro

¿Qué es el cine negro?

Con el nombre de negro nos referimos a una serie de películas americanas de los años '40. El nombre viene del término francés Film Noir (literalmente cine negro) y se inspira en las series negras de la literatura policíaca, sobre todo, de autores norteamericanos.


De estos autores destacan los nombres de Dashiel Hammet, Raymond Chandler y James M. Cain cuyos libros fueron adaptados al cine (algunos, como Chandler, también trabajaron como guionistas) convirtiéndose en grandes éxitos (tanto en papel como en celuloide).

Por lo tanto, hablamos de unas películas de detectives o policíacas en un sentido amplio. No podríamos incluir aquí al género de gangsters o al carcelario, aunque es indudable que hay hibridaciones del cine negro dentro de estos (y otros) subgéneros cinematográficos (sobre todo en el apartado estilístico).


El contexto del cine negro.

Este género surge del desencanto de la sociedad norteamericana. Una sociedad que se descompone, cuyos valores tradicionales han sido corrompidos. La crisis económica de finales de los años '20 y buena parte de los '20 ha hecho mella en una gente que se ha visto obligada a sobrevivir a toda costa. Es ahí donde radica el origen de este género.

El miedo, la traición, el destino fatalista envuelven a los personajes hasta hacerles imposible vivir. No hay escapatoria de ese mundo de corrupción si no es con los pies por delante. De ahí, esos personajes tan duros, con tantas aristas para que no les toquen y les hagan daño. El amor, la vía de escape, suele ser una herramienta más, que se utiliza como un último recurso de supervivencia.

¿Cómo podemos identificar una película de este género?

En muchos casos por la gran cantidad de escenas ambientadas en la noche. O de escenarios que nos muestran la parte más oscura y fea de ambientes "normales" como apartamentos, restaurantes, etc. El noir es un género esencialmente urbano, en el que la ciudad es un componente básico más de la trama. Una jungla en la que sólo los más fuertes (o los más listos) sobreviven.

También es destacable los ángulos escogidos para encuadrar, en muchos casos, derivados del cine expresionista alemán (no hay que olvidar el exilio forzado que provocó el ascenso del nazismo en Alemania de innumerables actores, directores, fotógrafos, guionistas...). Esto servirá para hacer del cine negro un cine muy estilizado en lo formal, donde se juega con la cámara y las composición.


El hecho de emplear una fotografía en blanco y negro (salvo excepciones) acentúa, en muchos casos, el carácter opresivo subrayado por los encuadres. Es como si los personajes estuvieran encerrados, atrapados en un mundo de pesadilla.

Los arquetipos genéricos: los personajes del cine negro.

Este género tiene unos caracteres muy definidos, con una base literaria grande (en las obras de los autores mencionados arriba y en otros más, que trabajaban para revistas baratas). Siempre vamos a encontrar los siguientes tipos:

  • El detective (o policía) que investiga la trama. Se trata de un tipo duro, que ha visto de todo y no confía en nadie. El sombrero, la gabardina y el carácter chulesco del personaje siempre están presentes.
  • La femme fatale. La mujer que provoca la trama, aparente sencilla pero muy turbia y con giros inesperados. Son mujeres de un aspecto provocador que podrían matar con la mirada o amar con la más dulce de las dulzuras. Todo ello en menos de un minuto. En su vestimenta tampoco falta el sombrero, ni los guantes. Cuellos bajos, altos tacones, pintalabios aderezan una belleza que atonta a los hombres, usados a su antojo.
  • El villano. Suele ser un tipo duro también. Frecuenta los bajos fondos que conoce mejor que su casa. Suele rodearse de una pléyade de esbirros que tienden facilidad para soltar la mano o apretar el gatillo. La diferencia entre el héroe y el villano viene dado por la moralidad de ambos (nula en el malvado de turno).
  • La chica inocente. El reverso de la femme fatale. Su contrapunto. Un conjunto de virtudes que no engaña en ningún momento.  Su apariencia física es más recatada acorde con la inocencia que representa. Suele tratarse de una figura muy naif y demasiado optimista, que aún no ha sufrido ningún desengaño.
  • Los cigarrillos y el alcohol. Forman parte indisoluble de este género cinematográfico y literario. Hay humo por todas partes. El hielo golpea los vasos que se llenan de whisky o ron, que son engullidos casi al mismo tiempo de servirse.
Autores y obras imprescindibles

Este género tiene unas cuantas películas indispensables para cualquier amante del (buen) cine. Yo haré una (pequeña) selección personal en la que faltarán muchísimas más, pero que puede servir de introducción a este gran género, reflejo de una época irrepetible. Vamos allá:


  1. Perdición (Double indemnity) de Billy Wilder: uno de los mejores directores de cine de todos los tiempos con una historia de James M. Cain adaptada al cine por un tal Raymond Chandler (para mi el mejor escritor del género de la época clásica; que además tiene un cameo en el film), junto con el propio Wilder. Reparto soberbio: Barbara Stanwyck, Edward G. Robinson y Fred MacMurray. No me explayo más. Dedicaré unas palabras a tamaña obra maestra.
  2. Retorno al pasado (Out of the past) de Jacques Tourneur: hablamos de ella hace poco. Ahí me remito. Magnífica.
  3. Detour de Edgar G. Ulmer: una serie B que demuestra que con talento se puede hacer muchísimo. Un guión en el que el destino es el hilo director de una trama originalísima. El final es de los que se recuerdan (que se lo digan a Tarantino en Pulp Fiction).
  4. El halcón maltés (The Maltese falcon) de John Huston: una de las primeras películas del género. Dirige John Huston (maestro de este género -Chinatown, La jungla de asfalto- y de otros muchos) y aparece un tal Humphrey Bogart haciendo de Sam Spade (el detective creado por otro de los grandes maestros de lo negro, Dashiel Hammet).
  5. El tercer hombre (The third man) de Carol Reed: siempre el cine negro se arrimó a otros géneros para crear obras híbridas. Aquí, el policíaco y el cine de espías se entremezclan con una fotografía característica del género en una historia ambientada en Europa tras la Segunda Guerra Mundial. Guión de Graham Greene sobre su novela, soberbia interpretación de Orson Welles e inolvidable música de Anton Karas.
  6. El sueño eterno (The big sleep) de Howard Hawks: un todoterreno director de la época clásica de Hollywood adaptando la primera novela de Raymond Chandler sobre su cínico detective Philip Marlowe. Guión de, entre otros, William Faulkner para una historia complejísima, arquetípica del género. Además, de pareja protagonista, Humphrey Bogart y Lauren Bacall.
  7. Encrucijada de odios (Crossfire) de Edward Dmytryk: otra de mezcla de géneros que,en este caso, coge un guión de Richard Brooks sobre odio antisemita y le aplica el tratamiento noir. El resultado es turbio, denso, oscuro... pero altamente recomendable. Robert Ryan como el villano resulta estremecedor.
  8. La fuerza del destino (Force of evil) de Abraham Polonsky: Polonsky elabora una película que tiene mucho de anticapitalista con una factura soberbia y una interpretación memorable de John Garfield. El director acabó en la lista negra del senador McCarthy y no pudo volver a trabajar hasta muchos años más tarde.
  9. Sed de mal (Touch of evil) de Orson Welles: se trata de mi película favorita de Orson Welles como director. Otro ejemplo de que con una novela mediocre, si estás sobrado de talento (como era el caso) no necesitas nada más. Actores de excepción: el mismo Welles, Charlton Heston, Janet Leigh, Marlene Dietrich... Excepcional música de Henry Mancini, sobre todo en la escena inicial con ese famoso e imitado plano secuencia.
  10. El abrazo de la muerte (Criss Cross) de Robert Siodmak: excepcional Burt Lancaster como protagonista de una trama típica rodada de una manera muy estilosa. La escena del atraco al furgón es de las que han marcado época en el Cine.
Muchos más autores y películas han quedado fuera. Había que elegir. Sí, no está Otto Preminger, ni tampoco hay ninguna película en color o de los llamados neo-Noir. He elegido esas y punto. Podría haber elegido otras pero no ha sido así.

De propina, el cartel de D.O.A., una excelente serie B con un planteamiento ciertamente original y una infografía sobre distintos aspectos de este género, el FILM NOIR.