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sábado, 3 de junio de 2017

Despidiendo a Chris Cornell



Soundgarden, cuyo nombre proviene de una escultura de Seattle

Han pasado ya unos días en los que he tratado de recuperarme del shock que me supuso la muerte de Chris Cornell. Su suicidio con solo 52 años me parece una tragedia terrible. Me ha costado mucho ponerme a escribir estas líneas a modo de pequeño homenaje para alguien que me seguirá acompañando durante el resto de mi vida con ese vozarrón que se desgarra en cada canción, esos aullidos que llenan el estéreo y se te clavan en el alma. No hay duda de que el mundo es un lugar peo ahora que ya no está entre nosotros.

La voz de Cornell siempre fue una de las grandes bazas del grupo, que tenía un sonido que mezclaba las influencias clásicas (Zeppelin, Sabbath,etc.) con la psicodelia, el punk o el blues



Se trata de uno de mis grandes ídolos de juventud, de esos años (a)dorados de adolescencia, en los que nos vamos formando como personas, construyendo nuestra identidad a base de leer, mirar (y escuchar) aquí y allá.
La formación clásica (que no la primera) de Soundgarden: Chris Cornell (guitarra y voces); Kim Thayil (guitarra principal); Matt Cameron (batería y percusión); Ben Shepherd (bajo)

Sin duda alguna, la generación de artistas Grunge, el considerado por muchos como el último gran movimiento musical, fue una de las más fructíferas en lo musical. Surgieron grandísimos grupos con un buen puñado de discos memorables, cuando no obras maestras absolutas. Algunos de ellos tuvieron éxito, de un modo rotundo, mientras que otros pues, no tanto. Pero, en el plano personal, las personalidades de varios de estos artistas estuvieron marcadas por la tragedia o la adicción (o ambas): los nombres de Andrew Wood, Layne Staley o Kurt Cobain son muy conocidos por todos. Ahora debemos sumar el de Chris Cornell a estos.


Andrew Wood una Rock star nacida fuera de tiempo, cuya muerte llegó antes incluso de la publicación de su primer disco
Cobain, el mártir del Grunge. Incomprensión y genialidad más adicción = muerte trágica
Layne Staley, la voz más personal del movimiento. 
El joven Cornell desfogándose en directo

Nirvana, Soundgarden, Pearl Jam y Alice in chains, que serían los Big 4 del Grunge, construirían la banda sonora de una generación entera (junto con otros músicos y grupos). Algunos de sus canciones seguirán para siempre con nosotros.

Badmotorfinger iniciaría una trilogía maravillosa a la que le seguirían Superunknown y Down on the upside, que sería su último álbum hasta la reunión de hace unos años.

No voy a entrar a comentar otros aspectos sobre su carrera profesional fuera de Soundgarden. En lo que a mi respecta, el siempre será el cantante de esta gran banda. Canciones como Burden in my hand, Black hole sun, Rusty cage, Outshined y tantas otras seguirán resonando en mi cabeza por siempre.

Vídeoclip de Jesus Christ pose







jueves, 23 de marzo de 2017

RIP: Chuck Berry

Tenía 90 años pero su pérdida no es menos dolorosa. Uno de los grandes, uno de los padres fundadores de ese invento que se llama Rock 'n' Roll, sin duda, uno de los músicos más influyentes de todo el siglo XX.

Nacido en una familia de clase media, sus inquietudes musicales le llevarían a formar parte en varias bandas hasta que, mezclando diversos estilos musicales (Blues, Country, R&B...), daría con el género definitivo, creado por las diversas aportaciones de varios músicos.

Haciendo su célebre paso del pato en directo. Todo un gimmick imitado, por ejemplo, por Angus Young

El riff de guitarra de "Johnny B. Goode" es uno de los más conocidos e influyentes de todos los tiempos. Por suerte, y con gusto, es homenajeado en esa grandísima película que es "Regreso al futuro (Back to the future)", donde Marty McFly lo interpreta ante una audiencia qué, aún, no había sido asombrada con semejante pieza.

Por desgracia, en esa sociedad tan racista de la América de aquellos años '50 (su segunda mitad) no podía ver con buenos ojos como un músico de color triunfaba no solo ante los suyos. También atraía a las grandes masas de adolescentes blancos que caían hipnotizados ante ese ritmo infernal (decían). Es por eso, que tuvo unos desencuentros con la ley que acabarían con sus huesos en la cárcel.

Leonard Chess, de Chess Records en Chicago, grabó sus primeros éxitos.

Pero, aunque le privaron de un reinado que, sin duda, merecía, pudo volver y conseguir un éxito más moderado. No obstante, sufrió de problemas económicos por su mala gestión y por la carencia de un manager que supiera trabajar con una mayor amplitud de miras.

En escena con Keith Richards (devoto admirador) y Neil Young. Realeza musical.

Admirado con devoción por los jóvenes ingleses protagonistas de la British invasión (The Beatles, The Rolling Stones, The Who y muchísimos más) que no paraban de interpretar sus temas, tuvo un gran reconocimiento como autor e intérprete. El mismo Bob Dylan, persona a la que le cuestan los elogios decía sin ningún pudor, que Berry debería estar al mismo nivel que Shakespeare. No seré yo quien discuta esa afirmación, desde luego.

Elegancia y estilo con una gran técnica a la guitarra y aptitudes vocales para unas letras cargadas de intenciones.

Sus años finales que vivió en su Missouri natal, transcurrieron con problemas económicos y giras para paliar éstos. En sus conciertos, a pesar de su edad, nunca faltaba la entrega y la energía que ya querrían muchos músicos más jóvenes.

Será imposible olvidar su aportación a la Música en tantísimas grandes canciones: Roll over Beethoven, Rock 'n' Roll music, Havana moon, Maybellene, etc. Lo mejor, es hacerse con un recopilatorio y admirar la grandeza de este hombre inmortal.

domingo, 26 de febrero de 2017

A propósito de Kurt Cobain

Esta semana Kurt Cobain hubiera cumplido 50 años.

El K.C. del disco póstumo en directo Live: unplugged in New York. El fin estaba cerca, pero nadie sabía que se encontraba a la vuelta de la esquina. Su testimonio artístico es más que notable. Imprescindible.

Su muerte, en abril de 1994, nos privó de su talento y dejó abiertas muchas incógnitas. El legado musical de Nirvana fue, entonces, y ahora (con todo el revival nostálgico que se vive de los años '80 y de los '90) se convirtió en objeto de saqueo y de explotación por unas compañías discográficas que veían cómo se acababa con la gallina de los huevos de oro.

No me interesa comentar su trayectoria. Ya lo hice brevemente cuando hablé del 25 aniversario de Nevermind, pero sí quería hacer mención a lo que significó para mí su música.
Uno de los libros de cabecera para entender el último movimiento musical influyente de verdad de la mano (mejor dicho de la boca) de sus propios protagonistas. Greg Prato hace un trabajo estupendo.

Mirando hacia el pasado, en aquellos años '90 del grunge, la figura de K.C. se erigió, de forma involuntaria por su parte, en el portavoz de la juventud de entonces. La rabia que sentía y que hacía estallar en forma de música, nos tocaba de un modo diferente al de otros artistas de la época. Le veías encima de un escenario (en la revista musical de turno -llámese Kerrang, Rip, Metal Hammer, Rock power, Heavy rock o Popular 1, esta última era mi biblia musical) y sabías que era igual que tú. Auténtico, real, jodido con la vida, con esos años de adolescencia en los que pones todo en duda. Era uno más, un amigo en la distancia que te hacía más llevadera tu triste (entonces) existencia.

Los chicos del Popular 1 haciendo un trabajo excepcional, como siempre

Me marcó. Pero, al igual que comenté anteriormente, tras ser explotado de forma brutal su imagen, su música, su leyenda, me hastié y olvidé a Nirvana voluntariamente. Ahora ya puedo volver a escucharles. No me importa que se sigan vendiendo camisetas suyas y que las lleven chavales que no tienen ni idea de quién es esa banda, ni de que sigan sacando recopilatorios o discos perdidos. Sinceramente, me da igual. Solamente quiero seguir disfrutando con su música. Ahora puedo.

Gira de In Utero. Disco excepcional por su anticomercial música y las letras cargadas de un extraño simbolismo premonitorio. Me los perdí en Madrid y aún me arrepiento por ello.

Lo que sí que me molesta y entonces no percibía es el lado humano de ese ídolo caído, involuntario que fue K. C. Viendo el documental Montage of Heck, donde se analiza la trayectoria vital del líder de Nirvana, te das cuenta de su fragilidad y de su inseguridad. Nunca entendí cómo, a pesar de lo que acabo de decir, estuviera tan enganchado a la heroína. Eran los '90, ya se conocía (de sobra) el daño que hace el caballo. Esa parte del documental, esos recuerdos que yo había olvidado, me provoca una tristeza y melancolía infinitas. No puedo evitar sentir piedad y compasión por el ser humano que aliviaba mi tristeza en esos años.

Desgañitándose en cada concierto o toma de estudio. Siempre daba el máximo

Es inevitable sentir algo al respecto. Pero no entiendo o no quiero entender cómo acabó así, cuando le tenía todo a su alcance para desarrollarse como ser humano y dedicarse por completo a su arte. Hoy, en la BBC leía un artículo al respecto, se puede especular con qué tipo de música estaría haciendo K.C., de si seguirían existiendo Nirvana (cosa que dudo), o de si se hubiera dedicado a la pintura o al cine (que le interesaban muchísimo). Pero de lo que no hay duda, es de todo ese talento desperdiciado por una droga, terrible y letal.

Antes que él, muchos otros cayeron en las garras de ese demonio en forma de azúcar de color marrón (Johnny Thunders o Stiv Bators, sin ir más lejos, los ejemplos más claros de dead men walking fuera del corredor de la muerte) e, incluso después (no puedo dejar de mencionar a Scott Weiland, muerto hace unos meses por la misma causa).  Y sigue siendo igual de triste y vacío e inútil, darte cuenta de que tus ídolos tienen pies de barro, que son de carne y hueso, al igual que tú. Su talento, arrollador, les hizo destacar de los demás, pero no pudieron vencer sus demonios. A pesar de ello, hicieron felices a millones de personas.

Hoy celebramos su legado (y lo seguiremos haciendo), paso lo que pase y le pese a quien le pese.

Godzilla (Gojira) mandando un saludo.

Para acabar solo quería mencionar un pequeño detalle en los títulos de crédito del documental sobre K.C. que he mencionado antes, Montage of heck. Y es que, aparecen breves fragmentos, unos instantes de Godzilla escupiendo fuego por su boca (será una alegoría sobre las letras que escribía K.C. o ¿no?) y, más impactante para mí, Supersonic Man. Sí, has leído bien, Supersonic Man, ese personaje creado por el valenciano Juan Piquer Simón, esa copia (o explotación) de Superman que bailaba música disco. Pues ahí queda eso. Cultura pop y Serie B (o más abajo en el abecedario) para aderezar un documental recomendable sobre uno de los personajes más destacados de la música de los '90 y, por ende, de la Historia.

Supersonic Man. Sin palabras. Pedazo de homenaje psicotrónico al cine de explotación.

viernes, 16 de septiembre de 2016

25 años de Nevermind de Nirvana

Icónica portada con un mensaje plenamente vigente
El próximo 24 de septiembre se cumplen 25 años (¡cómo pasa el tiempo!) de la publicación de Nevermind de Nirvana, "el disco que lo cambió todo" (según la revista Spin). No estoy seguro de si lo cambió todo, pero, desde luego, cambió las reglas del juego en el panorama musical de un modo que no se ha vuelto a ver desde entonces.

Hace 5 años, se publicó una edición "de luxe", bastante completita, que creo que será la definitiva. Todo el que no la tenga ya, que se haga con una copia: incluye el disco tal y como se editó (que ahora comentaremos brevemente), la mezcla alternativa (Devonshire mixes) que se desechó, así como demos y directos de la época.


Con Nirvana, el underground se hizo mainstream y el llamado (por la industria y la prensa musical) grunge llenó la estanterías de las tiendas de discos de todo el planeta, pillando a medio mundo con el pie cambiado.

Además de Nevermind, ese mismo año se publicó el "Black album" de Metallica (que popularizó el heavy metal a unos niveles desconocidos). También salieron al mercado los dos volúmenes de Use your illusion de Guns 'N Roses. O sea, que no estamos hablando de unos años de sequía en lo que a creatividad musical se refiere.


Pero 1991, será el año de la eclosión de Nirvana y del grunge. Antes de esta fecha, ya estábamos asistiendo a la popularización de la música alternativa: son los años del crossover de bandas como Faith no more, los hoy masivos (y completamente repetitivos) Red Hot Chili Peppers, Fishbone o Living Colour entre otros. Los grupos que dominan la industria musical son las bandas del (mal llamado) hair metal, grupos de hard rock como Poison, Mötley Crüe, L.A. Guns, Ratt y muchísimos más llenaban las portadas de las revistas musicales de Rock de medio mundo.

Cuando salió Nevermind, todo ésto sonó caduco y viejo. Carreras enteras (muy prometedoras) se vieron cortadas de repente. Sólo interesaba el grunge y lo que se podía asociar a este género. Todo lo que venía de Seattle (cuna del grunge) tenía eso sello de "calidad" que buscaban. Pero Nirvana sólo hubo unos.

Y Nirvana eran Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl. Antes de Grohl estuvo Chad Channing a las baquetas. Y también, brevemente, formó parte de Nirvana Jason Everman (segundo guitarrista; el tipo con más mala suerte del Rock ya que fue echado de Nirvana y de Soundgarden antes de que éstos obtuvieran el éxito masivo). E incluso podríamos mencionar a Pat Smear (que fue segundo guitarrista en los momentos finales de la banda).  Bueno, Cobain, Novoselic y Grohl. Estos tipos son los que grabaron Nevermind (y los posteriores discos de la banda), por lo que nos referiremos a ellos como Nirvana.

Nevermind es un disco excelente. Lleno de rabia, pero con melodías. Con unas letras incisivas que criticaban muchos aspectos de una sociedad decadente. Y eso era fundamental para unos adolescentes (iba a cumplir 14 años) que nos enfrentábamos a lo que fuera, lleváramos razón o no.  Cuando vi el vídeo de Smells like teen spirit en la televisión española (en La 2) nos quedamos flipados. Estos chicos sonaban enfadados y no necesitaban de hacer solos de guitarra. El caso, es que, al poco, nos hicimos con el disco y, enseguida, se puso de moda. Parecía que Nirvana era justo lo que estábamos esperando. Lo que no me gustó, fue que se hicieran tan masivos. En la época, lo que alcanzaba el éxito masivo lo veía como algo que no era auténtico, algo falso. ¡Qué equivocado estaba!

El disco estaba publicado por un sello grande (Geffen Records) y fue producido por el entonces casi desconocido, Butch Vig, cuya tarea fue la de hacer menos crudo el disco grabado por la banda (algo que ellos criticaron abiertamente). Sin embargo, el disco sonaba y suena de un modo magnífico a día de hoy. Es cierto que la versión "cruda" es mejor, en mi humilde opinión, pero lo que se publicó en 1991 apabulló a las masas (ha vendido unos 24 millones de discos).

Smells like teen spirit (el título está inspirado en un anuncio de desodorante) es una versión del More than a feeling de Boston en su estructura musical. Fue el primer single del disco y el que lanzó a esa espiral de fama a Nirvana. Esa misma fama que acabó con la mente de Cobain. El resto de los temas, ya sean Come as you are, Stay away, Territorial pissings, Breed, Lithium o cualquiera de las 12 canciones que componían el disco seguían en esta línea y llenaron mi cabeza durante muchos días.

Pronto me vi vistiendo al modo grunge (es decir, pantalones rotos, ropa vieja -usaba una chaqueta de ante de mi padre; camisas de franela de cuadros, jerséis de lana de rayas -a lo Freddy Krueger; barba y pelo largo descuidado). Y como yo, la amplia mayoría de la muchachada mundial que cayó bajo la influencia del grunge. Supuso el último movimiento musical masivo.


Pero ¿qué es el grunge?. Según los medios de la época, por grunge se entendía a la música que venía de Seattle, a ser posible en los grupos que publicaba el sello Sub Pop Records (recordar que en Murcia hubo una tasca o pub llamado Sub Pop), y que hacían una música que tenía evidentes influencias del Punk, del Rock alternativo, del Hardcore americano y con influencias de los '70. Además de Nirvana, los grupos que definieron el grunge fueron Pearl Jam, Alice in chains, Soundgarden, Screaming Trees, Mudhoney, Melvins, Tad... Me dejo muchos nombres. El sello Sub Pop estaba en el origen de muchas de estas bandas, que además, eran producidas por Jack Endino o Steve Albini (preferentemente).


Una cosa es cierta: la música que surgió con el grunge tiene una calidad indudable y ha dejado auténticas obras maestras. Fue un fenómeno que duró poco, ya que se fue diluyendo con la muerte de Cobain (que se suicidó en 1994 -ahora me acuerdo de que estuve a punto de ir a ver a Nirvana en uno de sus últimos conciertos, gira de In utero, y no lo hice). Las grandes bandas, como Soundgarden o Screaming trees, se separaron o fueron aplazando sus discos (el caso de Alice in chains por los problemas con las drogas de Layne Staley -que moriría por sobredosis en 2002).


Tras el suicidio de Cobain, la popularidad de Nirvana se disparó aún más. Durante unos años, era imposible no cruzarse con varias decenas de jóvenes que llevaran algún elemento con su cara o el nombre de Nirvana. Recuerdo que lloré por Cobain y le hicimos un pequeño homenaje musical el día que nos enteramos. Pero después, aborrecí todo lo relacionado con ellos. No soportaba la explotación de su imagen y, de hecho, no volví a escuchar a Nirvana hasta la reedición de Nevermind del 20 aniversario. La música y el mensaje allí contenidos siguen plenamente vigentes a día de hoy.

Con el triunfo de Nirvana muchas de estas bandas firmaron por majors (sellos disSoundgarden, Pearl Jam y Alice in chains se hicieron masivos igualmente (y por méritos propios evidentemente). El resto, no tanto. Lo que está claro, es que el éxito de Nirvana dejó un panorama musical mucho más abierto que nos dejaría un gran número de discos memorables a lo largo de la década de los '90 (y de principios del '00). Una última era dorada llena de nombres irrepetibles y de momentos de creatividad no superados.
Puede que no lo cambiara todo, pero rompió muchas barreras y prejuicios musicales. Un disco imprescindible que captura el espíritu de una época.




jueves, 8 de septiembre de 2016

Superfly de Curstis Mayfield, probablemente la mejor banda sonora de todos los tiempos

Portada original del disco y contraportada con imágenes del film



Sinceramente creo que no hay mejor banda sonora que Superfly de Curtis Mayfield. Estamos hablando de un pequeño clásico del Blaxploitation (próximamente por este blog) dirigido por Gordon Parks Jr. en 1972 con Ron O'Neal de protagonista absoluto, encarnando a un tipo bastante indeseable pero con indudable carisma (impresionante el crucifijo que lleva colgado al cuello al que destina usos nada religiosos).

El característico estilo de Priest (Ron O'Neal). A la izquierda, Curtis Mayfield al fondo del plano tocando la guitarra.



















El film es bastante entretenido y ha ejercido alguna influencia en las películas de gángsters negros posteriores, sobre todo, por su imagen poderosa. Sin embargo, la productora no quedó muy contenta, por la mala imagen que daba el protagonista, que no era castigado al final.

Distintos carteles originales de la película

Su éxito entre el público de color (con un presupuesto que no llegaba a los 100.000 $, recaudó más de 6 millones -aquí incluimos las cifras de alquileres) animó a una segunda parte titulada Superfly TNT dirigida por el mismo O'Neal que, perosonalmente no he visto. Tras esta secuela, no hubo más Superfly.

Pero lo que sí que ha perdurado en el tiempo es esa pedazo de obra maestra en forma de música para la película que realizó un Curtis Mayfield en estado de gracia. Temas como Pusherman, Freddie's dead, Little child o No thing on me (Cocaine song) son clásicos que por sí solos, justifican carreras discográficas enteras. Soul, R&B, Funk mezclados con una producción estupenda realizada entre 1971 y 1972 que desembocó en lo que sería el sonido definitivo de las películas Blaxploitation (con el permiso de Shaft, cuyo soundtrack realizó Isaac Hayes, quien lograría un merecidísimo Oscar de la Academia de Hollywood unos años antes).


Encontrarlos aquí reunidos en un solo disco es, sencillamente, memorable. Yo tengo la versión sencilla (en Cd) con la música que salió en la película pero, hace unos años, se reeditó el disco remasterizado y con versiones y mezclas alternativas de varias canciones, conteniendo el libreto las letras y una pequeña historia de cada canción de este disco imprescindible.


lunes, 9 de mayo de 2016

HORROCK! Horror y misterio en unas cuantas portadas de discos

Como hace bastante tiempo que no pongo nada nuevo, hoy quiero hacer algo sencillo y corto. Una idea que me lleva rondando en la cabeza bastante tiempo. Voy a seleccionar algunas de las portadas de discos de Rock que son misteriosas o están relacionadas con alguna historia truculenta. Horror y misterio unidos con una banda sonora de Rock de alto octanaje.

Sobrecogedora portada de una obra seminal del Heavy Metal en clave de blues diabólico
Como no podía ser de otro modo, Black Sabbath (pioneros del Heavy Metal) se encuentran en lo alto de este pequeño ranking. La de su primer disco es una de las portadas que mayores misterios encierra: Ozzy y los demás miembros de la banda juran y perjuran que cuando se desplazaron para realizar la foto del molino de la portada no había nadie. La dama misteriosa surgió de la nada creando un halo de leyenda misteriosa que quería aprovechar la banda para darse a conocer.

El molino de agua de la portada sin la misteriosa dama
Y es que el epíteto de satánicos y misteriosos siempre ha estado alrededor de todos los miembros del grupo. Algo que se han encargado de negar categóricamente pero que su imagen, sobre todo, en sus portadas y sesiones de fotos, no transmitía sino todo lo contrario. Vamos a recordar alguna de las más llamativas (al menos, en mi humilde opinión).



Magníficos ejemplos de esta imaginería satánica que rodeaba a los Sabbath  clásicos: un aquelarre, la invertida proyección en el espejo o los ángeles fumando de Heaven and Hell (ya con Dio a las voces)
Otra portada que me fascina, por el terror duro que proyecta, en este caso, parece un fotograma de una película slasher, de esas que tanto proliferaban en los años '80, sería la del disco debut de Metallica, el Kill'em all, cuyo título no deja lugar a dudas.

Siempre me encantó lo truculento de esta portada. El contenido está a la altura
Para acabar esta pequeña selección me gustaría traer uno de los discos capitales del Metal extremo, el debut de los noruegos Mayhem: De Mysteriis Dom Sathanas. Una obra que muestra una de las catedrales contra la que planeaban atentar sus miembros. Recordemos que el Black Metal era una de las muestras más subversivas de la música.  Creo que se trata del único disco en el que una víctima de asesinato y su asesino tocan juntos. Bueno la historia de la banda es bastante trágica y accidente. Recomiendo el visionado del documental Pure fucking Mayhem, que no tiene desperdicio.

La catedral de Nidaros, objetivo de los satánicos Mayhem en su disco de debut

martes, 29 de diciembre de 2015

LEMMY

Haciendo gala de su particular y siempre presente sentido del humor


Sencillamente hoy NO tocaba hablar aquí de Lemmy ni de su banda, Motörhead. Pero esta mañana me he levantado con la triste noticia de su muerte con solo 70 años.

Lo cierto es que últimamente no estaba pasando su mejor momento en cuanto a salud se refiere. Porque, en lo artístico, acababa de publicar dos grandes discos casi seguidos de una banda que nunca defraudaba. Pero la salud le falló a un tipo que parecía que iba a vivir para siempre. Y duele, porque ha sido un golpe bajo, totalmente inesperado.

En los últimos meses había fallecido el batería original de la banda Philthy Animal Taylor, 10 años más joven que el propio Lemmy. Y el guitarrista actual (desde 1984) de la banda, Phil Campbell está teniendo sus propios problemas por lo que la banda tuvo que cancelar varios conciertos recientemente.

Junto a su gran amiga Wendy O Williams, líder de Plasmatics, que se fue demasiado pronto

Pero Lemmy era indestructible. Un tipo con ese estilo de vida tan salvaje (en los últimos tiempos ya menos), que era la viva imagen del outlaw rockero por excelencia, un icono del Rock 'N' Roll de todos los tiempos se nos ha ido. Ahora está en el Olimpo del Rock junto con su gran amiga Wendy O Williams, junto con Johnny Thunders, con Stiv Bators, con Johnny Hendrix (de quien fue roadie) y con todos los demás que dejaron este planeta físicamente pero siempre estarán con nosotros, pues su legado perdurará por todos los tiempos.

Lemmy junto con otra leyenda del Rock, Ozzy

Resulta curioso pensar en la extraña popularidad de que gozaban Motörhead en la actualidad. Tenían un estatus de grandes estrellas a pesar de que no han vendido grandes cantidades de discos en toda su carrera. Esta fama tardía, que tanto decía Lemmy les ayudaba a pagar sus facturas (y se lamentaba de que no hubiera llegado antes), se debía a un recomendable documental sobre la figura del líder de la banda, Lemmy titulado de forma homónima. En él, podemos observar al hombre que hay detrás de la leyenda, Mr. Lemmy Kilminster himself, viviendo su día a día en Los Angeles.

Todo el mundo quería a Lemmy. Todos en el negocio del Rock (e incluso fuera de él) le apreciaban y le respetaban porque sabían que era uno de los pocos personajes reales de un mundo donde (casi) todo es pose. Por eso hoy es un día triste. Cada vez quedan menos.

En España tuvieron gran éxito en los primeros '80 con el auge del Heavy Metal, a pesar de que no eran una banda de este estilo. Más recientemente, era fácil observar a adolescentes llevar camisetas y sudaderas con el logo de la banda, Snaggletooth, que se pueden adquirir en tiedas Fast Fashion tipo Bershka o Stradivarius. Muchos de ellos, la gran mayoría, no han escuchado un disco, no solo de Motörhead, sino de Rock. Una pena.

Recuerdo cuando quise comprar una hebilla de cinturón con Snaggletooth en una tienda de discos de Murcia. Me pedían 4000 pesetas, un auténtico pastón, vamos un robo, para un chaval que tenía muy poco. Por supuesto, no pude comprarla. Lo que sí que llevé con orgullo fue un parche en mi cazadora vaquera del disco "Iron Fist". Éste estaba acompañado de otros colosos como Dio.

Snaggletooth. La mascota-logotipo de la banda

Mi primer recuerdo con ellos fue a través de un recopilatorio en CD que compré a mediados de los '90. Yo me estaba iniciando en la música Heavy Metal y Hard Rock y Motörhead tenían un aura de leyenda así que había que escucharles. Recuerdo que cuando puse su música fue algo diferente, no era Heavy, no era Hard Rock, no era Punk, no era Thrash... Era puro y sucio Rock 'N' Roll tocado a una velocidad endiablada. No es de extrañar que muchísimos grupos (por ejemplo Metallica) reivindicaran la influencia de Motörhead en su música.

Desde entonces estaba enganchado y les seguí. Aunque lo que más me gustaba de ellos eran sus primeros discos con el guitarrista Eddie Fast Clark: "Motörhead", "No sleep 'till Hammersmith", "Overkill"... Durante toda su carrera fueron fieles a su estilo musical. Quiero decir que sabías cómo sonaba un álbum de Motörhead, eran incofundibles y, en los últimos años, como he mencionado antes, habían vuelto a sacar grandes discos. Nunca sacaron un disco malo, siempre había buenas canciones, pero en comparación con sus primeros discos desmerecían un poco. Lemmy siempre fue un gran compositor y trabajó, entre otros, para su gran amigo Ozzy Osbourne en uno de sus mejores discos, el "No more tears".

Bueno mejor pasarse a escuchar la música de Lemmy que nos acompañará para siempre. Ese es el mejor homenaje que se le puede hacer. Y, por qué no, leer o releer su biografía que incluso está publicada en castellano desde el año pasado. Está trufada de las mil y una aventuras que vivió este pirata del Rock.

Lemmy (1954-2015) RIP