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jueves, 23 de marzo de 2017

RIP: Chuck Berry

Tenía 90 años pero su pérdida no es menos dolorosa. Uno de los grandes, uno de los padres fundadores de ese invento que se llama Rock 'n' Roll, sin duda, uno de los músicos más influyentes de todo el siglo XX.

Nacido en una familia de clase media, sus inquietudes musicales le llevarían a formar parte en varias bandas hasta que, mezclando diversos estilos musicales (Blues, Country, R&B...), daría con el género definitivo, creado por las diversas aportaciones de varios músicos.

Haciendo su célebre paso del pato en directo. Todo un gimmick imitado, por ejemplo, por Angus Young

El riff de guitarra de "Johnny B. Goode" es uno de los más conocidos e influyentes de todos los tiempos. Por suerte, y con gusto, es homenajeado en esa grandísima película que es "Regreso al futuro (Back to the future)", donde Marty McFly lo interpreta ante una audiencia qué, aún, no había sido asombrada con semejante pieza.

Por desgracia, en esa sociedad tan racista de la América de aquellos años '50 (su segunda mitad) no podía ver con buenos ojos como un músico de color triunfaba no solo ante los suyos. También atraía a las grandes masas de adolescentes blancos que caían hipnotizados ante ese ritmo infernal (decían). Es por eso, que tuvo unos desencuentros con la ley que acabarían con sus huesos en la cárcel.

Leonard Chess, de Chess Records en Chicago, grabó sus primeros éxitos.

Pero, aunque le privaron de un reinado que, sin duda, merecía, pudo volver y conseguir un éxito más moderado. No obstante, sufrió de problemas económicos por su mala gestión y por la carencia de un manager que supiera trabajar con una mayor amplitud de miras.

En escena con Keith Richards (devoto admirador) y Neil Young. Realeza musical.

Admirado con devoción por los jóvenes ingleses protagonistas de la British invasión (The Beatles, The Rolling Stones, The Who y muchísimos más) que no paraban de interpretar sus temas, tuvo un gran reconocimiento como autor e intérprete. El mismo Bob Dylan, persona a la que le cuestan los elogios decía sin ningún pudor, que Berry debería estar al mismo nivel que Shakespeare. No seré yo quien discuta esa afirmación, desde luego.

Elegancia y estilo con una gran técnica a la guitarra y aptitudes vocales para unas letras cargadas de intenciones.

Sus años finales que vivió en su Missouri natal, transcurrieron con problemas económicos y giras para paliar éstos. En sus conciertos, a pesar de su edad, nunca faltaba la entrega y la energía que ya querrían muchos músicos más jóvenes.

Será imposible olvidar su aportación a la Música en tantísimas grandes canciones: Roll over Beethoven, Rock 'n' Roll music, Havana moon, Maybellene, etc. Lo mejor, es hacerse con un recopilatorio y admirar la grandeza de este hombre inmortal.

viernes, 17 de febrero de 2017

Lecturas: El cuento de la criada de Margaret Atwood

Hace poco que he terminado de leer "El cuento de la criada", novela escrita por Margaret Atwood en 1985.

La autora canadiense (que ya ha sido nominada al premio Nobel de Literatura y que posee el Príncipe de Asturias de las Letras del año 2008) se inspiró en una serie de reacciones violentas ante clínicas abortistas durante los años previos y elaboró una inteligente y perturbadora alegoría social a través de una distopía localizada en un futuro no muy lejano. En muchas ocasiones, la ciencia-ficción se basa en los problemas del presente, como es el caso aquí,  y plantea, de modo hiperbólico, una situación muy cercana a lo que podría llegar a pasar. En este punto, me gustaría rescatar las declaraciones de la autora sobre el retroceso vivido en la sociedad norteamericana de nuestros días con respecto al papel de la mujer en ella.


En ella, por medio del relato del personaje principal, nos encontramos en una sociedad dictatorial controlada por fanáticos religiosos (otro modo de mostrar un estado totalitario). El papel de la mujer ha sido reducido al de madre, un mero recipiente para la semilla de la creación, en un mundo, en el que la tasa de natalidad se ha reducido de un modo drástico.


Mezclando sucesos del presente y del futuro en la narración en primera persona por parte de la protagonista, nos vamos adentrando en los recovecos de esa sociedad de Gilead. Es al final, cuando el relato toma un sentido revelador sobre los hechos que se han ido contando.


En definitiva, en "El cuento de la criada" nos encontraremos con una más que interesante distopía apta para todo el mundo, mujeres y hombres, aunque el papel femenino está, por las razones argumentales expuestas anteriormente, en un primer plano. Absolutamente recomendable.


Una alegoría sobre la desigualdad y la función de la mujer en las sociedades actuales que, en algunos casos, deja de parecerse a una pesadilla futurista para tornarse en un presente demasiado cercano.


La novela, que fue adaptada al cine en 1990, será, ahora, convertida en una serie de televisión, de la que ya hay algunos tráilers. Espero mostrar mis impresiones sobre sus conversiones al medio televisivo y el cinematográfico próximamente. Por lo poco que he visto, parece interesante.




miércoles, 8 de febrero de 2017

In memoriam: Tzvetan Todorov

Ayer, cuando me enteré de la muerte del gran pensador y filósofo que fue Tzvetan Todorov, me quedé sumido en una especie de sopor provocado por su pérdida. Tristeza por una mente brillante que ya no escribirá más reflexiones.

Y es que Todorov me acompañó, sobre todo, en dos momentos puntuales de mi vida. El primero, cuando me dedicaba a la investigación sobre el género fantástico. A este respecto, su obra "Introducción a la literatura fantástica" (1968) me sirvió para clasificar distintas tipologías de personajes dentro del género. Un clásico en toda regla que merece la pena leer y releer.

Más tarde, cuando estaba de lleno metido en ese horror que fue el totalitarismo, me topé con su "Memoria del mal, tentación del bien". Un ensayo sobre el fenómeno totalitario, los campos de concentración, la supervivencia y la memoria de todo ello. La manera de abordar estos aspectos, a través de la vida y obra de varios escritores que sobrevivieron a esa dura experiencia, fue muy reveladora para mi. Y para acercarse (acercarnos) al tema de la memoria personal y de la memoria compartida con los demás.

Indudablemente, su obra abarca muchos más campos y siempre es muy interesante leer lo que tenía que decir Todorov, ya fuera semiótica, la memoria, el arte (en especial, la pintura), la historia... Así, a leer (o releer) sus obras, que fueron galardonadas, entre otros premios internacionales, con el Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2008.

Descanse en paz, señor Todorov, tendremos un lugar en nuestra memoria para las suyas.

miércoles, 3 de febrero de 2016

Battlestar Galactica

Principales actores de Battlestar Galactica 2003. De izquierda a derecha: Edward James Olmos, Mary McDonnell, Jamie Bamber, Katee Sackhoff, Tricia Helfer, James Callis y Grace Park.
Después de varias semanas de parón por diversos motivos me decido a retomar la actividad del blog.
Y, aunque tengo varias cosas pensadas para publicar (algunas incluso en desarrollo), hoy me decido a hablar de una de mis pasiones. Una pasión que se ha visto reavivada por los recientes artículos (excelentes y muy profundos) publicados en la revista cultural Jotdown y por el extenso especial dedicado por los chicos del podcast La órbita de Endor. Ambos muy recomendables para quien ya ha visto la serie (dejo los enlaces al final).

Se trata de Battlestar Galactica. Es decir la serie de televisión que se emitió desde 2003 y que revolucionó el género de la ciencia-ficción. Lo hizo de un modo tal, que aún hoy se busca una serie heredera, pues muchas series lo han intentado y todas se han quedado en el camino.

El caso es que Battlestar Galactica es un remake de una serie homónima surgida en 1978 a rebufo del éxito de Star Wars, pero supera con mucho a su original. Y esto, no es algo que podamos decir casi nunca. Lo que en la serie original era una ficción destinada a un público juvenil con unas similitudes más que evidentes con La guerra de las galaxias (es decir, un claro exploit en toda regla), en la reimaginación (es el término que utilizaban sus artífices) de 2003 va mucho más allá.

Battlestar Galactica original de 1978
Uno de los Viper o cazas de combate que emplea Galactica para su defensa. Aquí se respetó el diseño original de la serie de 1978, que, a su vez, se inspiraba en los X-Wings de Star Wars
Lo cierto es que la serie de 2003 toma como premisa argumental las líneas generales del producto original para desarrollar algo más maduro y con gran personalidad. Sin duda, una de las mejores series de televisión de todos los tiempos, al lado de The Wire y The Sopranos. Estoy seguro de que, cuando no aparece en las listas de las mejores, es por lo que llamo el "prejuicio del género", esto es, que los productos culturales (ya sean música, literatura, cine o televisión) de género tienen menos valor cultural que los "artefactos de autor".




Partiendo de una premisa propia del género de ciencia-ficción, durante todo el desarrollo de la serie vamos a asistir a una profunda reflexión sobre la humanidad y sus problemas. Una reflexión bastante más profunda de la que podemos encontrar en otros productos de autor o no genéricos en mi modesta opinión. Como anécdota, diré que llegué a la serie por recomendación de un amigo que la veía sin la compañía de su pareja. Yo me disponía a hacer lo propio, aunque, finalmente, mi mujer y yo acabamos viendo la serie juntos, y, los dos, nos hicimos fans de ella para siempre.

Y es que esta Galactica reimaginada tiene muy presente los acontecimientos, aún recientes, de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001. Guerra, religión, odio, fanatismo, derecho a la vida, aborto, eutanasia, libertad, derechos, el enfrentamiento entre el poder civil y el militar... Tenemos de todo en el mensaje, profundamente humanista, que impregna el tono de la serie. No quiero estropear a alguien que lea estas líneas la trama. Yo mismo, echo de menos la sorpresa inicial que me deparó su primer visionado.Solamente diré que todo parte de un conflicto entre la humanidad y los cylon, una raza de robots creada por el hombre y que se rebela contra él. Este conflicto pone sobre las cuerdas la supervivencia misma de la raza humana y sirve para destacar aspectos tremendamente humanos como los esbozados arriba.

Cylon de 2003, con un diseño mucho más estilizado que los de la serie original

Ahora que he vuelto a revisitar la serie, no me sorprendo de la tremenda calidad que subyace a un producto televisivo tan cuidado como éste. Ya me encandiló en su momento, pero ahora aprecio, aún mejor si cabe, algunos aspectos como los siguientes:


  • El guión, muy sólido, que respalda una trama cerrada en la que se ofrecen distintos puntos de vista y se cuidan mucho los detalles.
  • Los personajes, con unos principales que están muy bien delimitados y presentan diversas aristas y matices, y unos secundarios, que adquieren bastante protagonismo en muchos momentos, lo que enriquece la trama.
  • El trabajo de ambientación, bajo mi punto de vista, muy logrado y que no chirría. Digo esto a sabiendas de la serie se estrenó  en 2003 y los efectos especiales han avanzado muchísimo. Pero, el hecho de no hacer recaer la serie en efectos digitales (en su mayoría hay mucho trabajo de maquetas que se complementa con CGI) hace que la serie haya envejecido muy bien.
  • El desarrollo de tramas a lo largo de varios episodios que podríamos llamar especiales, junto con otros de trama auto-conclusiva contribuyen a dinamizar la línea argumental principal, completando detalles.
  • La utilización de los cliffhangers, que hacen que al acabar cada episodio siempre te quedes con ganas de más. Pocas veces, he tenido la sensación de adicción que provoca el visionado de esta serie, especialmente en la primera temporada, donde no hay momentos para la tregua.
Otra cosa que me gustaría comentar y que pasé por alto la primera vez fue la de los episodios publicados en Internet (webisodes) que anticipaban aspectos de las tramas que se iban a desarrollar en temporadas posteriores. En este sentido, no recuerdo ninguna otra serie televisiva que haya hecho esto anteriormente y, si bien, se puede perfectamente, seguir su desarrollo sin verlos, es algo que dice mucho de cómo se cuidaba a los espectadores. Pues, de este modo, se calmaba la ansiedad producida al acabar una temporada, por ejemplo, la segunda donde te quedabas sin aliento.

Para ir acabando, pues no me quiero extender más de la cuenta indicaré la estructura temporal de la serie:

  1. Miniserie o temporada 0 que consta de 2 episodios. Son fundamentales para el desarrollo de la(s) trama(s) posterior(es).
  2. Temporada 1. Son 13 episodios que no dan tregua al espectador.
  3. Temporada 2. Consta de 20 episodios.
  4. Temporada 3. 

martes, 29 de diciembre de 2015

LEMMY

Haciendo gala de su particular y siempre presente sentido del humor


Sencillamente hoy NO tocaba hablar aquí de Lemmy ni de su banda, Motörhead. Pero esta mañana me he levantado con la triste noticia de su muerte con solo 70 años.

Lo cierto es que últimamente no estaba pasando su mejor momento en cuanto a salud se refiere. Porque, en lo artístico, acababa de publicar dos grandes discos casi seguidos de una banda que nunca defraudaba. Pero la salud le falló a un tipo que parecía que iba a vivir para siempre. Y duele, porque ha sido un golpe bajo, totalmente inesperado.

En los últimos meses había fallecido el batería original de la banda Philthy Animal Taylor, 10 años más joven que el propio Lemmy. Y el guitarrista actual (desde 1984) de la banda, Phil Campbell está teniendo sus propios problemas por lo que la banda tuvo que cancelar varios conciertos recientemente.

Junto a su gran amiga Wendy O Williams, líder de Plasmatics, que se fue demasiado pronto

Pero Lemmy era indestructible. Un tipo con ese estilo de vida tan salvaje (en los últimos tiempos ya menos), que era la viva imagen del outlaw rockero por excelencia, un icono del Rock 'N' Roll de todos los tiempos se nos ha ido. Ahora está en el Olimpo del Rock junto con su gran amiga Wendy O Williams, junto con Johnny Thunders, con Stiv Bators, con Johnny Hendrix (de quien fue roadie) y con todos los demás que dejaron este planeta físicamente pero siempre estarán con nosotros, pues su legado perdurará por todos los tiempos.

Lemmy junto con otra leyenda del Rock, Ozzy

Resulta curioso pensar en la extraña popularidad de que gozaban Motörhead en la actualidad. Tenían un estatus de grandes estrellas a pesar de que no han vendido grandes cantidades de discos en toda su carrera. Esta fama tardía, que tanto decía Lemmy les ayudaba a pagar sus facturas (y se lamentaba de que no hubiera llegado antes), se debía a un recomendable documental sobre la figura del líder de la banda, Lemmy titulado de forma homónima. En él, podemos observar al hombre que hay detrás de la leyenda, Mr. Lemmy Kilminster himself, viviendo su día a día en Los Angeles.

Todo el mundo quería a Lemmy. Todos en el negocio del Rock (e incluso fuera de él) le apreciaban y le respetaban porque sabían que era uno de los pocos personajes reales de un mundo donde (casi) todo es pose. Por eso hoy es un día triste. Cada vez quedan menos.

En España tuvieron gran éxito en los primeros '80 con el auge del Heavy Metal, a pesar de que no eran una banda de este estilo. Más recientemente, era fácil observar a adolescentes llevar camisetas y sudaderas con el logo de la banda, Snaggletooth, que se pueden adquirir en tiedas Fast Fashion tipo Bershka o Stradivarius. Muchos de ellos, la gran mayoría, no han escuchado un disco, no solo de Motörhead, sino de Rock. Una pena.

Recuerdo cuando quise comprar una hebilla de cinturón con Snaggletooth en una tienda de discos de Murcia. Me pedían 4000 pesetas, un auténtico pastón, vamos un robo, para un chaval que tenía muy poco. Por supuesto, no pude comprarla. Lo que sí que llevé con orgullo fue un parche en mi cazadora vaquera del disco "Iron Fist". Éste estaba acompañado de otros colosos como Dio.

Snaggletooth. La mascota-logotipo de la banda

Mi primer recuerdo con ellos fue a través de un recopilatorio en CD que compré a mediados de los '90. Yo me estaba iniciando en la música Heavy Metal y Hard Rock y Motörhead tenían un aura de leyenda así que había que escucharles. Recuerdo que cuando puse su música fue algo diferente, no era Heavy, no era Hard Rock, no era Punk, no era Thrash... Era puro y sucio Rock 'N' Roll tocado a una velocidad endiablada. No es de extrañar que muchísimos grupos (por ejemplo Metallica) reivindicaran la influencia de Motörhead en su música.

Desde entonces estaba enganchado y les seguí. Aunque lo que más me gustaba de ellos eran sus primeros discos con el guitarrista Eddie Fast Clark: "Motörhead", "No sleep 'till Hammersmith", "Overkill"... Durante toda su carrera fueron fieles a su estilo musical. Quiero decir que sabías cómo sonaba un álbum de Motörhead, eran incofundibles y, en los últimos años, como he mencionado antes, habían vuelto a sacar grandes discos. Nunca sacaron un disco malo, siempre había buenas canciones, pero en comparación con sus primeros discos desmerecían un poco. Lemmy siempre fue un gran compositor y trabajó, entre otros, para su gran amigo Ozzy Osbourne en uno de sus mejores discos, el "No more tears".

Bueno mejor pasarse a escuchar la música de Lemmy que nos acompañará para siempre. Ese es el mejor homenaje que se le puede hacer. Y, por qué no, leer o releer su biografía que incluso está publicada en castellano desde el año pasado. Está trufada de las mil y una aventuras que vivió este pirata del Rock.

Lemmy (1954-2015) RIP

miércoles, 28 de octubre de 2015

Recordando a Orson Welles

El joven Orson Welles
El pasado 10 de octubre se cumplían 30 años de la desaparición del gran Orson Welles, actor, director, guionista y productor de cine entre otras muchas cosas. Nacido en 1915, fue un niño prodigio que sorprendió al mundo con su narración, en 1938, de "La guerra de los mundos" de H. G. Wells. Las personas que estaban escuchando se pensaban que, en realidad, estaba ocurriendo una invasión alienígena.



Hasta hace pocos años, la prestigiosa revista de cine "Sight and sound" tenía a la opera prima de Welles en el mundo del cine, "Ciudadano Kane", como la mejor película de todos los tiempos. Hoy, se ha visto desplazada de ese primer lugar por "Vertigo" del británico Alfred Hitchcock. Primera, segunda, tercera ¡qué mas da! sigue siendo una de las mejores películas jamás realizadas, con unos avances en varios aspectos en la manera de hacer cine.

Sin embargo, Hollywood no le perdonó a Welles que "Ciudadano Kane" fuera una fracaso de taquilla. Desde entonces, perdió el control creativo y se dedicó a participar en muy variopintos proyectos. También, podemos decir que se convirtió el el primer cineasta independiente de todos los tiempos, llegando a recalar a nuestro país. De hecho, tanto amaba nuestra "piel de toro" que hizo que sus cenizas fueran enterradas en la malagueña localidad de Ronda, en la finca de su amigo torero Luis Miguel Dominguín.

El caso es que la figura de Welles merece un lugar destacadísimo en la producción cultural del siglo XX como uno de los mayores genios (o autores) de todos los tiempos, ya sea dirigiendo, actuando, escribiendo o cualquier cosa.

Como Harry Lime en "El tercer hombre" (1949, Carol Reed). Una actuación inolvidable en la considera como mejor película británica de todos los tiempos.
Unos jovencísimos Manowar firmando con su propia sangre su contrato discográfico
Mucho antes de conocer "Ciudadano Kane", "Campanadas a medianoche", "Fraude", "El cuarto mandamiento" o, mi favorita, "Sed de mal" mi primer acercamiento al hombre fue un tanto extraño: a través del Heavy Metal. Y es que Welles acudía donde era reclamado, como sucedió con el grupo Manowar, que le pidió que recitara unas letras para una canción (Dark avenger) de su primer disco "Battle Hymns". Unos años más tarde, para el quinto álbum de la banda, "Fighting the world", reaprovecharon la colaboración de Welles para el tema Defender. La profunda voz del gran (en todos los sentidos) Orson Welles le da un tono épico aún mayor a la canción. Este fue mi primer contacto con el maestro.

Manowar y Welles en el estudio de grabación
Desde aquí este pequeño homenaje a un personaje imprescindible, uno de los más grandes, sin ninguna duda. Orson Welles, genio y figura.







miércoles, 12 de agosto de 2015

Popular 1 cumple 500 números



Popular 1 cumple 500 números. ¡Ahí va eso!

Se trata de la revista musical más longeva de toda España, Europa y la segunda en antigüedad de todo el mundo (sólo por detrás de Rolling Stone, la edición americana, por supuesto).

Desde aquí felicitar a todos los integrantes, del pasado y del presente, que hacen de esta revista algo especial, una especie de  rara avis que todo lo trata con la perspectiva de la pasión del fan, de quien disfruta y no analiza de forma sesuda, diseccionando, sin alma, lo que tiene por delante.

Por mi parte, decir que llevo ligado a la revista unos cuantos años, más de 20, comprándola puntualmente (es un decir, porque sale cuando le da la gana) en diversos quioscos con ansiedad por tener un nuevo número en mis manos. Y es que en Popular 1 cabe todo, no sólo es música Rock, sino también Cine, Literatura, Cultura...

El primer número que compré por el año 1992 lo hice por un especial de "los 50 peores discos de la Historia" y hasta hoy, y que pasen 500 ó 1000 números más. Lo que me llamó la atención de Popular 1 respecto a otras revistas de la época (Heavy Rock, Metal Hammer, Rip o Rock Power entre otras) era que hablaban de lo que querían y de un modo muy diferente a lo habitual. Las entrevistas denotaban conocimiento de los músicos, no eran el típico cuestionario frío y aséptico sobre el nuevo disco de turno.

También me chocó el alto precio de la revista (450 pesetas que para un crío de esos años con una paga semanal de 300 pesetas se convertían en una inversión considerable) y, la maquetación de la revista, alternando páginas en color y en blanco y negro. Ese aspecto lo veía un poco cutre, en relación al precio de la publicación, pero no me dolió a la hora de engancharme al Popu (que es como los fans llamamos a la revista; por cierto, los fans son los Popuheads) que he seguido comprando religiosamente. Y es que no puede faltar en casa.

Bueno, me despido ya, recomendando a todo aquel que ame el Rock con mayúsculas, no la música de la moda de turno, a que se haga con un número del Popu y se deje llevar. El viaje valdrá la pena. En mi caso, a través del Popu, pasé de ser un "heavy" cerrado a abrirme a la Música y a la cultura que la rodea. Me sirvió de guía e inspiración en mi adolescencia y aún lo sigue siendo en mi madurez.

¡Larga vida al Popu!