Fabulous!

Fabulous!

viernes, 13 de mayo de 2016

Nostalgia 80s: álbum de cromos Monstruos


Es complicado expresar lo que sentimos muchos por este álbum de cromos (sí muchos jóvenes en los '80 que comprábamos estos sobres de cromos para completar el álbum) porque he visto, a la hora de buscar las imágenes por Internet, que hay numerosas entradas en blogs o foros diversos. 



Muchos niños (yo tenía 8 años cuando salió el álbum) alucinábamos cuando pasábamos delante del kiosko de turno y veíamos el álbum y los sobres de cromos para completarlo. Y es que las ilustraciones eran impresionantes, especialmente para niños fácilmente impresionables como éramos nosotros a esas edades tan tempranas y de otra época. Sí, la época pre-Internet y pre-teléfonos móviles. 


Como se puede apreciar en las imágenes del álbum que he sacado por ahí (desgraciadamente, no lo conservo) se trata de una compilación de ilustraciones de diversos monstruos y criaturas fantásticas. Toda una mezcla extraña en la que cabían desde criaturas de las diversas mitologías clásicas, a seres sacados de cuentos y leyendas populares de todo el mundo, o monstruos de las películas de terror y ciencia ficción clásicas o, incluso, superhéroes (o villanos). En estos últimos se nota la fuerte carga de explotación de este producto, ya que, supongo que por un tema de derechos de imagen, encontrábamos trasuntos de personajes reales de las editoriales Marvel o DC. Impagable el capitán Europa.



Lo único que puedo decir es que este álbum contribuyó muchísimo a fomentar mi afición por este mundo de la fantasía y del terror. Por lo tanto, para mí, este álbum, supone mucho más que un ejercicio de nostalgia ochentera. Así que, este recuerdo, este pequeño homenaje (uno más de tantos) supone una manera de pagar mi deuda con este álbum que me sirvió de ejercicio de introducción a un mundo fascinante.





martes, 10 de mayo de 2016

Zarpa de acero. Ficción pulp.


Zarpa de acero es un cómic británico publicado en los años '60 que rezuma aroma pulp (ese encanto naíf como podemos ver en esas portadas a todo color) por todos sus poros. Fue dibujado por Jesús Blanco (y también sus hermanos), uno de los grandes del tebeo español.




Nos encontramos con las andanzas de Louis Crandell, ayudante de un científico que, en un accidente de laboratorio, pierde una mano. Entonces, le implantan una artificial hecha en acero. La particularidad que adquiere el personaje es que puede volverse invisible ante una gran descarga de electricidad (a excepción de la mano, que refulge en la oscuridad). Con esa zarpa, se enfrentará a múltiples y variados enemigos (aliados o no de la asociación MIEDO) en unas míticas aventuras que siempre te dejaban con ganas de más. De mucho más.


Se trata, pues, de una típica ficción pulp. No tiene nada que ver con las historias de los superhéroes americanos, ya sean de Marvel o DC. Fantasía, acción, aventuras, espionaje... mezclados sabiamente, pues los tebeos entretenían bastante.



Guardo con muchísimo cariño los números que conservo, casi todos publicados por Vértice en España (también guardo los de la serie El planeta de los monos, que continuaban las historias de las películas clásicas de la saga de los simios -universo expandido se llama ahora). La verdad es que me encantaría ver en la pantalla unas aventuras al estilo pop de los '60s de la Zarpa al estilo de lo que hizo el genial Mario Bava en Diabolik.





lunes, 9 de mayo de 2016

HORROCK! Horror y misterio en unas cuantas portadas de discos

Como hace bastante tiempo que no pongo nada nuevo, hoy quiero hacer algo sencillo y corto. Una idea que me lleva rondando en la cabeza bastante tiempo. Voy a seleccionar algunas de las portadas de discos de Rock que son misteriosas o están relacionadas con alguna historia truculenta. Horror y misterio unidos con una banda sonora de Rock de alto octanaje.

Sobrecogedora portada de una obra seminal del Heavy Metal en clave de blues diabólico
Como no podía ser de otro modo, Black Sabbath (pioneros del Heavy Metal) se encuentran en lo alto de este pequeño ranking. La de su primer disco es una de las portadas que mayores misterios encierra: Ozzy y los demás miembros de la banda juran y perjuran que cuando se desplazaron para realizar la foto del molino de la portada no había nadie. La dama misteriosa surgió de la nada creando un halo de leyenda misteriosa que quería aprovechar la banda para darse a conocer.

El molino de agua de la portada sin la misteriosa dama
Y es que el epíteto de satánicos y misteriosos siempre ha estado alrededor de todos los miembros del grupo. Algo que se han encargado de negar categóricamente pero que su imagen, sobre todo, en sus portadas y sesiones de fotos, no transmitía sino todo lo contrario. Vamos a recordar alguna de las más llamativas (al menos, en mi humilde opinión).



Magníficos ejemplos de esta imaginería satánica que rodeaba a los Sabbath  clásicos: un aquelarre, la invertida proyección en el espejo o los ángeles fumando de Heaven and Hell (ya con Dio a las voces)
Otra portada que me fascina, por el terror duro que proyecta, en este caso, parece un fotograma de una película slasher, de esas que tanto proliferaban en los años '80, sería la del disco debut de Metallica, el Kill'em all, cuyo título no deja lugar a dudas.

Siempre me encantó lo truculento de esta portada. El contenido está a la altura
Para acabar esta pequeña selección me gustaría traer uno de los discos capitales del Metal extremo, el debut de los noruegos Mayhem: De Mysteriis Dom Sathanas. Una obra que muestra una de las catedrales contra la que planeaban atentar sus miembros. Recordemos que el Black Metal era una de las muestras más subversivas de la música.  Creo que se trata del único disco en el que una víctima de asesinato y su asesino tocan juntos. Bueno la historia de la banda es bastante trágica y accidente. Recomiendo el visionado del documental Pure fucking Mayhem, que no tiene desperdicio.

La catedral de Nidaros, objetivo de los satánicos Mayhem en su disco de debut

viernes, 29 de abril de 2016

Lovecraft y la llamada de Cthulhu


Howard Phillips Lovecraft fue un escritor estadounidense nacido en Providence (Rhode Island, USA) en 1890 y muerto en 1937. Se especializó en el género fantástico, del cual fue un gran renovador, algo que no disfrutó en vida, ya que hizo poco dinero con su obra, que se publicó en revistas pulp de la época como Weird tales, Amazing stories o Astounding stories.





Aún recuerdo la primera vez que oí hablar de H.P. Lovecraft y de los mitos de Cthulhu. Como un chico interesado en el misterio y en el terror, pronto fue devorando cuantos libros caían en mis manos. Y eran muchos. En la biblioteca regional de Murcia, cuando aún estaba situada en el edificio del hoy Museo Arqueológico de la ciudad (que compartía uso  con la citada biblioteca y con el archivo municipal), conseguía los títulos de los autores más reconocidos de la fantasía y el terror. Y cuando pasabas de su obra a sus personalidades, todos coincidían en señalar a un nombre como una de sus mayores influencias: Howard Philips Lovecraft.



El estilo de Lovecraft es muy claro en casi todos sus relatos. Fue evolucionando desde sus inicios (con una clara inspiración en Poe y otros autores como Ambrose Bierce) hasta que creó el modelo de relato narrativo que usaría por siempre, con alguna pequeña variación. 


A pesar de esto, su obra es un poco difícil para los tiempos de hoy en día, por su abundancia en sobrecargadas descripciones y la ausencia de diálogos. Pero, a pesar de todo, creó una especie de mitología (a su muerte, su amigo August Derleth la organizó y acuñó lo que se llamó como mitos de Cthulhu) basada en una serie de dioses antiguos provenientes del espacio exterior que venían a reclamar nuestro planeta (que ya habían conquistado muchísimo tiempo atrás, antes incluso de nuestra misma existencia). De entre todas las criaturas ominosas que parió la imaginación de Lovecraft, sin duda, la más celebrada es la de Cthulhu, una especie de pulpo antropomorfo con alas y garras. En este sentido, modernizó el relato de horror clásico y le dio una amenaza cósmica, ante la cual, la humanidad poco (o nada) tenía que hacer.


Como decíamos antes, la sombra de Lovecraft es muy alargada y alcanza todos los aspectos de la cultura popular. Resulta curioso resaltar el caso del juego de rol creado por Sandy Petersen, La llamada de Cthulhu, todo un clásico del género (del cual hablaremos con más detalle en otra ocasión) al que jugaba con mis amigos en unas partidas que, como buen game master, ambientaba con unas bandas sonoras grabadas en cassettes específicamente para la ocasión.



Además del mencionado juego, Lovecraft ha tenido adaptaciones de todo tipo. Por ejemplo, en el mundo musical (quien no recuerda el estupendo tema de Metallica "The call of Ktulu" incluido en su segundo disco Ride the lightning), en el cómic (numerosas y variadas adaptaciones u obras inspiradas más o menos en los mitos), en el cine (aquí, casi siempre el resultado ha sido malo o muy malo, ya que la obra de Lovecraft es muy complicada de adaptar), en los videojuegos (quién no recuerda la saga de Alone in the dark o el genial Eternal darkness de la Gamecube, todo un juego de culto que, personalmente, creo que se ambientaba de una manera estupenda en la mitología de HPL)... Incluso, en EEUU se presenta un grupo político con el nombre de Cthulhu for president. El adjetivo de lovecraftiano no hace justicia a la enorme influencia del autor sobre la sociedad popular contemporánea.Y es que, aunque sea indirectamente, sin saberlo, observamos ésta en muchos artefactos culturales.



Quién no ha oído hablar del Necronomicón (obra ficticia escrita por el árabe loco Abdul al-Hazred, clave en toda la mitología del autor), de la universidad de Miskatonic o de la ciudad de Arkham. Todas estas creaciones ficticias (vuelvo a repetirlo porque hay quien piensa que existen en la realidad -yo mismo, creía en la existencia del terrible Necronomicón, cuya lectura producía la locura) han trascendido las fronteras de la obra literaria de HPL y forman parte del universo fantástico popular de todo el mundo.



No me interesa hablar de la vida de Lovecraft (con aspectos curiosos y extraños, como sus comunes enfermedades o su fugaz matrimonio) ni profundizar hoy en su legado, solamente quería resaltar su importancia cultural e incitar a la lectura de su obra, algo que me produce un placer inmenso y que recupero cada poco tiempo. Otro día hablaremos de estas u otras cosas.

viernes, 8 de abril de 2016

Expediente X


Acabo de terminar la temporada número 10 de Expediente X (The X-Files) la serie de TV creada por Chris Carter allá por el año de 1993. Solamente han sido 6 los episodios que se han emitido y, personalmente, me han dejado con ganas de muchos más.


Esta serie de TV fue un auténtico fenómeno cuando se estrenó. Y lo hizo, marcándose unas reglas propias en una época muy diferente a la actual, donde hay mucha más libertad por la mayor cantidad de cadenas (de pago) disponibles. Se estrenó en la Fox, (la cadena de los Simpson, conocida por su tendencia a la derecha política) con una temporada larga de 24 episodios. A lo largo de ésta, seguíamos las andanzas de Fox Mulder, agente del FBI especializado en casos especiales, y de Dana Scully, otra agente asignada como su compañera para tratar de desacreditar a Mulder.


Entre ambos se establece una química muy especial desde el principio. Los agentes se enfrentarán, como hemos dicho, a casos especiales, en los que es difícil una explicación racional. En ellos, tendremos una estructura autoconclusiva tipo "monster of the week", es decir, cada semana un caso diferente. Pero también, aparecerán rasgos de una subtrama que iría evolucionando a lo largo de toda la serie, con mayor o menor coherencia. Nos referimos a una trama de conspiración gubernamental para ocultar la vida extraterrestre. Todo ello, muy bien cocinado, con unas actuaciones bastante logradas y con unos buenos guiones para estructurar todo el conjunto, que seguía las directrices de su creador, Chris Carter.

Cuando se estrenó la serie en España, vino precedida de su enorme éxito en los EEUU donde acumuló una base de fieles masiva. El caso español, no fue diferente. Yo mismo, formé parte de ese fenómeno fan. Y es que no teníamos suficiente, siempre queríamos algo más. De hecho, me planteé con un colega del instituto el editar un fanzine centrado en la serie (eran los tiempos pre-Internet) pero, a pesar de haber hecho alguna cosilla, la cosa no cuajó.


Lógicamente, con una duración tan larga, aparecen grietas en una producción muy interesante y que iba a su aire. Resulta ahora curioso mirar atrás en el pasado y ver los episodios especiales (siempre uno por temporada). Cuando me refiero a especiales, dentro de una serie ya de por sí, particular, me refiero a auténticas salidas de madre. Y también, observar el cuidado en los detalles que había al principio, en las primeras temporadas. Pero pasó que perdí el interés por la serie cuando la trama se me hizo un poco cuesta arriba (creo que por la temporada 5 o 6, con una película estrenada en cine por medio) y abandoné. De hecho, sus últimas temporadas, ni llegaron a emitirse en Tele 5, que fue la cadena que la programó en España.


Cuando anunciaron que estaban interesados en recuperar la serie otra vez (hubo otra película en 2008) me pareció que, de nuevo, querían seguir explotando otra franquicia del pasado para traerla a las audiencias actuales. Afortunadamente, estaba equivocado.



La nueva temporada ha vuelto. Y lo ha hecho con las señas de identidad de la serie: la trama conspiranoica está ahí, así como los monstruos semanales. Y, el episodio especial, no podía faltar. La química entre los actores también sigue, aunque Scully ha envejecido bastante mejor que Mulder. Y, por supuesto, la música de Mark Snow también está presente (otro ingrediente esencial). Es que no ha cambiado ni la cabecera de la serie. Sigue siendo única en su género.


El impacto popular de Expediente X ha sido (y será) enorme. Por mi parte, espero ansioso a que llegue una nueva temporada.

Recuerden: la verdad está ahí fuera.